domingo, 20 de mayo de 2012

EL BÓSFORO DE ALMASY

EL PACIENTE INGLÉS de Anthony Minghella : LA ESCENA DEL DEDAL
Ralph Fiennes y Kristin Scott Thomas
(blogs.elpais.com)

Poseído por un desesperante sentimiento de traición, el marido de Katherine intenta estrellar su avioneta contra Lazslo Almasy en pleno desierto libio. Almasy consigue ponerse a salvo pero, lógicamente, la avioneta sufre un aparatoso accidente. A pesar de que ha intentado matarle, Almasy acude al rescate del piloto, pero ya es demasiado tarde. Es entonces cuando descubre que Katherine también viajaba en la avioneta. El marido había pretendido acabar con la vida de los tres para así poner fin de forma radical a la relación adúltera de su mujer y a su propia angustia. Pero Katherine aún esta viva.
 Alejados de cualquier atisbo de civilización, Almasy decide llevar a una malherida Katherine hasta la cueva de los nadadores, lugar que descubrieron en una de sus expediciones cuando apenas se conocían. Allí podrá esperar resguardada  mientras él cruza el desierto en busca de ayuda. Llevándola en brazos hasta la cueva, Almasy se fija una vez más en el inicio del cuello de Katherine: ese pequeño hueco entre el esternón y las clavículas que él adoraba y lo consideraba de su pertenencia. Aunque el nombre de esta parte de la anatomía es escotadura supraesternal, él lo bautizó como "El bósforo de Almasy" declarándolo suyo para siempre.

El bósforo de Almasy
(fotolog.com)

Además, observa que del cuello de Katherine cuelga el dedal que juntos compraron en un mercado, en aquellos días en los que dieron rienda suelta a una apasionada y clandestina historia de amor. Sorprendido le dice:
- Llevas el dedal.
Katherine, muy débil, le responde:
-Claro tonto. Siempre lo he llevado... Porque siempre te he amado.
Y la música de Gabriel Yared hace el resto.

El dedal
(rincónfílmico.blogspot.com)

En ese momento, Almasy se da cuenta de que su amor por Katherine, quizás demasiado precipitado por una pasión desaforada; quizás entorpecido por su hermética personalidad y quizás condenado por un matrimonio estable, era totalmente correspondido por ella. Almasy rompe a llorar por la rabia de lo que pudo haber sido y nunca fue ni será, por un amor ya imposible que acabará con una promesa frustada por el horror de la guerra. Promesa que tendrá terribles consecuencias para todos los personajes de la película.







2 comentarios:

  1. Me fascina esta película. De hecho hago referencia a esa escena en concreto en la última entrada de mi blog.

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