domingo, 12 de febrero de 2012

"LA PIEL QUE HABITO" CONSIGUE EL BAFTA

"The Artist" ha sido la gran triunfadora de este año.




Hace unas pocas horas se han dado a conocer los premios BAFTA de la academia británica de cine y contra todo pronóstico, el premio a la mejor película de habla no inglesa ha ido a parar a "La piel que habito" de Pedro Almodóvar. Las quinielas previas daban como favorita a la iraní "Nader y Simin: una separación" y había otras competidoras de peso como la canadiense "Incendies", por eso el premio a nuestro cine ha sido una de las sorpresas de la noche. Almodóvar consigue entonces su quinto BAFTA después de los dos obtenidos por "Todo sobre mi madre" a los que posteriormente se sumaron otros dos con "Hable con ella". Un galardón más para nuestro internacional director que se enfrenta el próximo domingo a nada menos que 16 candidaturas en los Goya. El otro español candidato era el compositor Alberto Iglesias por la partitura de "El topo", pero en esta ocasión el premio ha recaído en Ludovic Bource por la magnífica banda sonora de "The Artist".

Pedro Almodóvar  

En el resto de categorías ha sido "The Artist" la que ha barrido con 7 premios que incluyen el de mejor película, dirección (Michel Hazanavicius), actor (Jean Dujardin) y guión original entre otros. El triunfo de la cinta francesa da una buena pista de cómo se resolverán los próximos Óscar de Hollywood. Por su parte, Meryl Streep ha conseguido el premio a la mejor actriz, demostrando así que el cine británico no está en desacuerdo con la elección de una norteamericana para interpretar a su antigua primera ministra.

Michel Hazanavicius con uno de los dos premios obtenidos por su labor de director y guionista


Lista completa de los ganadores:
-Mejor Película: The Artist
-Mejor Película británica: El Topo
-Mejor Dirección: Michel Hazanavicius por The Artist
-Mejor Actor: Jean Dujardin por The Artist
-Mejor Actriz: Meryl Streep por La Dama de Hierro
-Mejor Actor de reparto: Christopher Plummer por Beginners
-Mejor Actriz de reparto: Octavia Spencer por Criadas y Señoras
-Mejor Guión original: The Artist
-Mejor Guión adaptado: El Topo
-Mejor Fotografía: The Artist
-Mejor Banda sonora: The Artist
-Mejor Montaje: Senna
-Mejor Dirección artística: La Invención  de Hugo
-Mejor Vestuario: The Artist
-Mejor Sonido: La Invención de Hugo
-Mejores efectos especiales: Harry Potter y las reliquias de la muerte, Parte II
-Mejor Maquillaje: La Dama de Hierro




"DRIVE" : LA ESCENA DEL ASCENSOR


Desde que en el pasado festival de Cannes Nicholas Winding Refn ganara el premio a la mejor dirección con "Drive", se ha generado mucha expectación ante la que es, sin duda, la película revelación de la temporada. El film nos cuenta la historia de Driver (Ryan Gosling) un oscuro y hierático personaje que trabaja de conductor especialista de cine por el día y de chófer de criminales por la noche. Pero lo mejor de "Drive" no es lo que cuenta sino cómo lo cuenta: ya desde los títulos de crédito iniciales se advierte un empeño del director por cuidar la estética del film al máximo. Muchas de las escenas que nos brinda "Drive" combinan planos, encuadres y una luminosidad que contribuyen a una belleza visual que choca con la violencia más brutal y salvaje. Es en este contraste entre lo hermoso y lo cruel donde la película alcanza sus cotas más altas y aunque quizás en algún momento determinados recursos estéticos puedan resultar forzados o manipulados, no son más que brillantes licencias que dan como resultado una convincente lección de cine.
 Por poner un ejemplo, aquí tenéis una de sus secuencias más comentadas y seguidas por la red: la famosa escena del ascensor, un genial cóctel de romanticismo y brutalidad:


Basada en la obra homónima del escritor de novela negra James Sallis, "Drive" es un thriller apasionante con suficientes virtudes para colocarse a la altura de otros referentes como "Pulp fiction" y si me lo permitís, "Taxi driver" de Scorsese. Recientemente, ha sido apeada injustamente de las nominaciones al Óscar con una única y ridícula candidatura en efectos de sonido. A pesar de que el tirón comercial de estos premios la habría ayudado, "Drive" aún resiste en la cartelera, así que no dudéis en ir a verla. Muy recomendable.


CALIFICACIÓN: 8

sábado, 11 de febrero de 2012

DEPORTE DE DESPACHOS Y OFICINAS




MONEYBALL: ROMPIENDO LAS REGLAS

Director: Bennet Miller. Productores: Michael De Luca, Rachael Horovitz, Brad Pitt. Guión: Steven Zaillian , Aaron Sorkin, basado en el libro de Michael Lewis. Fotografía: Wally Pfister. Música: Michael Danna. Montaje: Christopher Tellefsen. Intérpretes: Brad Pitt, Jonah Hill, Philip Seymour Hoffman, Robin Wright, Chris Pratt, Tammy Blanchard, Kathryn Morris.

La potente industria de Hollywood es capaz de vendernos películas cuyos temas resultan, en principio, ajenos a nuestra cultura y si entre el cine y la televisión ya han conseguido que los chavales celebren Halloween con el mismo empeño que cualquier fiesta local ¿Por qué una película sobre el mundo del béisbol no iba a ser menos? Pero el caso de Moneyball es diferente, no es una película de béisbol al uso.
En esta película la trama no depende de emotivas hazañas deportivas que resuelven triunfalmente la historia en el último minuto, tampoco habrá ningún héroe que a pesar de una grave lesión realiza una gesta que le lleve a la victoria… No, quien espere una nueva versión de “El mejor” o “El orgullo de los Yanquis” que se vaya olvidando.
 Moneyball habla del deporte entre bambalinas, de los entresijos de la gestión de los equipos y eso hace que sea trasladable a nuestro fútbol y por tanto, más cercano e interesante. El argumento nos cuenta la historia de un gerente de un modesto equipo de béisbol que, ante la incapacidad de competir con los grandes presupuestos de otros equipos, pone en marcha un peculiar y arriesgado método de selección de fichajes que revolucionará el sistema. Así pues, estamos ante una película con discusiones de despacho y tensos diálogos cruzados más que espectaculares lanzamientos ni carreras. Se nota en este ámbito la mano del que es un número uno de la escritura cinematográfica: el guionista Aaron Sorkin, que sin llegar al brillante nivel conseguido el año pasado con “La red social” logra que el guión sea una de las grandes bazas de esta película.


 El director Bennet Miller, que con su debut “Truman Capote” llegó a cotas muy altas, consigue una película correcta, bien realizada y salvo un momento en su segunda mitad, en el que parece que la historia no va a dar más de sí, el conjunto resulta interesante y entretenido, pero no entusiasma.
 Es acertado el tono comedido, que en ningún momento la película caiga en recursos fáciles o sensibleros, pero la sensación que deja pasado un tiempo es la de haber visto una buena película sin más, lo que es todo un logro si no eres aficionado al deporte de masas.
  Pero quizás parte de su público no vaya al cine pensando en ver una película sobre béisbol, que no lo es; ni sobre el negocio del deporte, que sí lo es; quizás vaya para ver la última película de Brad Pitt: estrella mundial cuyo nombre en un cartel es motivo suficiente para que la gente pague una entrada sin saber si la película en cuestión es de béisbol, rugby o pelota valenciana. Hay que reconocer que, como ha demostrado otras ocasiones, defiende su papel protagonista de manera eficiente y sin sacar de la manga tics sobreactuados a los que recurre cuando no le ponen freno. Pero el buen trabajo de Pitt se ve eclipsado en algún momento por el secundario Jonah Hill, un habitual de comedias juveniles que borda un personaje tan agradecido como eficaz. También destaca ese valor seguro que es Philip Seymour Hoffman en el papel de entrenador: uno de esos actores que elevan la calidad de cualquier película en la que salga.


 Las notables virtudes de “Moneyball” la han llevado ha conseguir varios premios de la crítica estadounidense y hasta 6 candidaturas en los próximos premios Óscar (Película, Actor, Actor secundario, Guión adaptado, Montaje y Sonido) Ahora bien, viendo a sus rivales, parece muy complicado que pueda asomar la cabeza en alguna de sus opciones.
 En definitiva, es una película contada con rigor y seriedad, sin trucos ni banalidades, capaz de convencer ante los previsibles prejuicios sobre el tema tratado, pero no permanecerá en nuestra retina por mucho tiempo ni, a pesar de su digno empeño,  conseguirá conquistar a todo tipo de públicos.

CALIFICACIÓN: 7