Mostrando entradas con la etiqueta Catherine Keener. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Catherine Keener. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de agosto de 2014

¿PUEDE UNA CANCIÓN SALVARTE LA VIDA?


BEGIN AGAIN. Dirección: John Carney. Guión: John Carney. Fotografía: Yaron Orbach. Música: Gregg Alexander. Intérpretes: Keira Knightley, Mark Ruffalo, Hailee Stenfield, Catherine Keener, Adam Levine, James Corden, CeeLo Greeen, Mos Def.

 En 2006 el irlandés John Carney salió a la palestra con una pequeña historia de amor y música que deslumbró en el festival de Sundance, ganó un Oscar y dio origen a un musical de Broadway. "Once"es una joya del cine independiente que quizás no tuvo el resultado en taquilla que hubiera merecido. No sé si la pretensión de llegar al gran público es lo que ha movido a John Carney para jugar con los mismos elementos a la hora de llevar a cabo "Begin again". Es cierto que el argumento de ésta no tiene nada que ver, y la trama transcurre en Nueva York y no en Dublín, pero da la impresión que esta historia de canciones y relaciones sentimentales es una versión más ideada para el gran público que "Once". 


 Por el camino se ha perdido la delicadeza de aquélla y algo de frescura y autenticidad, pero eso no hace de "Begin again" una propuesta indigna. El filme cuenta con un guión muy bien estructurado y sin llegar a emocionar, se disfruta con agrado de principio a fin. Hay veces en los que el recurso fácil y ñoño asoma por alguna ranura pero se nota el empeño de su autor en intentar alejarse de lo convencional. Además, cuenta con la presencia de Catherine keener, rostro habitual del cine independiente, para recordarnos que bajo las pegadizas canciones y los toques de cine comercial aún queda algo de personalidad en esta película, y creo que esto lo demuestra con un muy acertado desenlace.

Mark Ruffalo y Keira Knightley.

Sin duda, la gran baza de "Begin again" es la química entre los protagonistas Mark Ruffalo y Keira Knightley, ambos están estupendos y llevan a la perfección el peso de la película. El debut de Adam Levine (líder del grupo Maroon 5) no pasará a la historia pero resulta correcto. También cumple Hailee Stenfield (la niña de "Valor de ley" de los hermanos Coen), aunque la subtrama que protagoniza se la parte más floja del filme.

Knightley y Adam Levine.

 Lástima que en esta ocasión no haya contado con las canciones de Glen Hansard y Markéta Irglová, pero el trabajo de Gregg Alexander entona bien con el estilo comercial, pero no excesivamente empalagoso, del filme. Además, la fusión de música con escenarios neoyorquinos supone un aliciente bien aprovechado.
En definitiva, una película que al menos distraerá y entrará bien  a los más exigentes y que indudablemente encantará al público más juvenil: especialmente para aquellos que se encuentren ente los "diecimuchos" y "veintipocos".




CALIFICACIÓN: 6-7

lunes, 30 de diciembre de 2013

UNA BUENA COMEDIA ROMÁNTICA


SOBRAN LAS PALABRAS. Dirección: Nicole Holofcener. Guión: Nicole Holofcener. Fotografía: Xavier Pérez Grovet. Música: Marcelo Zarvos. Intérpretes: Julia Louis-Dreyfus, James Gandolfini, Toni Collette, Catherine Keener, Ben Falcone, Tavi Gevinson, Tracey Fairaway, Eve Hewson, Anjelah Johnson-Reyes, Toby Huss.

¿Cuáles son los requisitos de una buena película romántica? En primer lugar, no ha de caer en tópicos cursis; ha de haber buena química en sus protagonistas; diálogos por encima de la media y algún toque novedoso u original en la trama. "Sobran las palabras" reúne estos requisitos y sin llegar a ser un film extraordinario consigue que lo disfrutes con una sonrisa casi permanente en los labios. Su historia es sencilla pero combina varios elementos para mantener la atención y el interés hasta el final. Quizás sus dos protagonistas, suponen la gran baza del film: las escenas compartidas por el fallecido James Gandolfini y Julia Louis-Dreyfuss son un derroche de naturalidad y simpatía. Es justo mencionar la labor de rostros habituales del cine independiente como son las magníficas Catherine Keener y Toni Collette en dos importantes papeles secundarios.
 Quizás su condición de película pequeña y sin grandes pretensiones suponga un pequeño lastre para atraer al gran público, pero quien acuda a verla pasará un rato más que agradable y se reafirmará en la máxima de que en la sencillez está el buen gusto.

CALIFICACIÓN: 7

La prematura marcha de James Gandolfini


El pasado 19 de junio el actor norteamericano James Gandolfini murió de un ataque al corazón en Roma. Gandolfini visitaba con regularidad el país donde se encontraban sus orígenes familiares y esta vez se encontraba para participar en un festival de cine. Sin duda será recordado por el papel de Tony Soprano en la exitosa serie "Los Soprano" donde encarnaba al "capo" de una familia de la mafia en New Jersey. Por este papel recibió el Globo de oro y varios premios Emmy de la televisión.
 Aunque tuvo una carrera cinematográfica con multitud de títulos, nunca pasó de personajes secundarios, algunos memorables como el de "The mexican" en 2001. Gandolfini también probó la producción cinematográfica en un par de documentales sobre veteranos de guerra.
 "Sobran las palabras" fue su última película y en la que aparece con más protagonismo de toda su carrera. Una lástima, porque quizás tras este trabajo se le hubieran brindado oportunidades más notables en el cine. De hecho y de manera póstuma, Gandolfini es actualmente candidato a varios premios como el del sindicato de actores o el Independent Spirit por su magnífico papel del bonachón Albert en esta película. Queda por saber cuánto hay de homenaje en estas candidaturas... De todas formas, nadie dudará nunca de su gran labor como intérprete.

martes, 27 de agosto de 2013

EL ÚLTIMO CONCIERTO


EL ÚLTIMO CONCIERTO (A LATE QUARTET). Dirección: Yaron Zilberman. Guión: Yaron Zilberman y Seth Grossman. Fotografía: Frederick Elmes. Música: Angelo Badalamenti. Montaje. Yuval Shar. Intérpetes: Christopher Walken, Philip Seymour Hoffman, Catherine Keener, Imogen Poots, Mark Ivanir, Liraz Charih, Wallace Shawn.

 Con unos meses de retraso nos llega esta producción del desconocido director Yaron Zilberman; una película cuyo estreno en Estados Unidos tuvo muy poca promoción y consecuentemente, un escaso éxito a pesar de las buenas críticas y de lo atractivo de su reparto. "El último concierto" es la historia de un cuarteto que ha permanecido unido durante 25 años. El posible abandono por enfermedad de uno de sus miembros, desencadenará en un conflicto donde no faltará el combate entre egos, la traición y los reproches que durante años han quedado sepultados por la solidez del grupo.
 En un cuarteto musical todos dependen del resto, no hay individualismo posible. Sin embargo, cuando se rompe la conexión entre los mismos, cada personaje expondrá de manera implacable su propio "yo". La película utiliza como metáfora de su argumento el Opus 131 de Beethoven, una pieza de unos 40 minutos que según su autor se debe tocar sin interrupciones. Esto tiene como consecuencia que los instrumentos se desafinen y cada intérprete debe acoplarse a sus compañeros sin parar de tocar.
 "El último concierto" se adentra en cada trama personal con la misma delicadeza y precisión que los personajes emplean al tocar sus instrumentos. Los diálogos resultan creíbles y los momentos más dramáticos nunca llegan a ser excesivos. Todo está bien calibrado y sus intérpretes están impecables. Especialmente conmovedor el trabajo de Christopher Walken. Una película que se disfruta como una buena pieza musical y que quizás por su entorno en un Nueva York invernal o por el contenido de sus historias, podría recordarnos al Woody Allen más serio e intimista.
 Sólo se le puede achacar algún altibajo en el ritmo o algún tramo donde parece que todo vaya un poco a la deriva. Sin embargo, esos poco relevantes defectos se suplen con creces con un emocionante desenlace. Una película recomendable e imprescindible para los amantes de la música.




CALIFICACIÓN: 7-8